martes, 12 de abril de 2011

La Ley del Mentalismo

El principio universal del mentalismo, nos dice que todo el universo, junto a los tres grandes planos, físico, mental y espiritual son una conjunción de pensamientos precipitados desde la mente infinita de Dios. El Padre-Madre de toda la creación decidió proyectarse desde su mente infinita hacia todos los puntos del universo, generó vida y forjó a sus hijos de acuerdo a su imagen y semejanza divina espiritual.


Nosotros, hijos de Dios, somos una idea en su mente infinita. El es el todo en todo y todo es mente. Todos los seres han sido creados a la imagen y semejanza divina, ellos son pensamientos proyectados desde la gran mente sabia de Dios y comparten toda la sabiduría paterna.

Hay una sola mente y sus sabios pensamientos crearon a través del verbo divino a todos los hijos del altísimo. De la misma forma y cumpliéndose el axioma hermético como es arriba es abajo. Los hijos de Dios son co-creadores con su padre, utilizando parte de la mente divina, precipitan el producto de sus pensamientos en forma de manifestaciones físicas hacia el mundo de las formas.

Todos los seres han sido creados a la imagen y semejanza divina, ellos son pensamientos proyectados desde la gran mente sabia de Dios y comparten toda la sabiduría paterna. “YO SOY EL QUE YO SOY", alimenta, nutre y mantiene auto sostenidamente a todas las corrientes de vida. Estas se manifiestan como chispas divinas en todas y cada una de las magnas presencias "Yo Soy" en todos nosotros.

Compartimos la mente infinita de Dios entre todos los seres del universo. Por lo tanto conformamos una gran fraternidad universal al compartir a Dios como nuestro Padre-Madre espiritual. La energía irradiada por nuestro Padre Celestial es compartida por todos sus hijos en todo el universo.

Con esta energía luz sus hijos le dan vida a la encarnación, manifestando en el plano físico sus cuerpos físicos, emocionales, mentales y etéricos. Estos vehículos de manifestación tridimensional son la expresión material de la mente infinita de Dios, latente en cada uno de sus hijos.

Compartimos su mente infinita y desde ella generamos las ideas que luego de verbalizarlas, precipitamos en el mundo de las formas. De acuerdo con esta maravillosa ley, todos nuestros vehículos de manifestación física (inferiores) están sujetos a sus enunciados. Esto nos dice que, según lo pensado sobre nuestro cuerpo físico, así será él. Si tenemos un concepto o idea negativa de él, obediente a la ley, nuestro cuerpo plasmará esta idea desarrollando diversas patologías.

Si elevamos nuestros conceptos e ideas sobre nuestro cuerpo, muy pronto aparecerán en él los frutos de nuestros pensamientos positivos en forma de belleza, lozanía y salud.

Resumiendo, somos los gestores de los estados de nuestro cuerpo y él será enfermo o saludable, de acuerdo a los pensamientos que le imprimamos. Lo mismo ocurrirá con nuestros asuntos. Si pensamos en la abundancia, la atraeremos. Si pensamos, hablamos y vemos solo lo bueno que nos circunda, eso tendremos siempre.

Se cosecha el fruto de lo sembrado. La semilla es el pensamiento y esta dará fruto al ciento por uno, sin importarle la naturaleza del mismo. Los pensamientos son cosas.

Nuestro cuerpo físico es moldeado por nuestros pensamientos. Nuestras emociones están dirigidas directamente por nuestros pensamientos. Nuestras palabras y actos son el producto directo de pensamientos conscientes o subconscientes.

Así también la manera de relacionarnos con los demás es el resultado de nuestros pensamientos. Ahora mismo estamos creando nuestro futuro de acuerdo a nuestros pensamientos, palabras y obras.

La fuente de toda creación es la consciencia pura. La potencialidad pura que busca expresarse para pasar de lo inmanifiesto a lo manifiesto. Y cuando nos damos cuenta de que nuestro verdadero yo es la potencialidad pura, nos alineamos con el poder que lo expresa todo en el universo Para aplicar esta Ley… Pondré a funcionar la ley del mentalismo comprometiéndome a hacer lo siguiente:

1.                   Me pondré en contacto con el campo de la potencialidad pura destinando tiempo todos los días a estar en silencio, limitándome solo a ser. También me sentare solo a meditar en silencio por lo menos dos veces al día, aproximadamente durante treinta minutos por la mañana y treinta por la noche.

2.                   Destinaré tiempo todos los días a estar en comunicación con la naturaleza y ser testigo silencioso de la inteligencia que reside en cada cosa viviente. Me sentaré en silencio a observar una puesta de sol, o a escuchar ruido del océano o de un río, o sencillamente a oler el aroma de una flor. En el éxtasis de mi propio silencio, y estando en comunión con la naturaleza, disfrutaré el palpitar milenario de la vida, el campo de potencialidad pura y la creatividad infinita.

3.                   Practicaré el hábito de no juzgar. Comenzare cada día diciéndome: “hoy no juzgaré nada de lo que suceda”, y durante todo el día me repetiré que no debo juzgar

Todo es mente, el universo es mental

Todo pasa primero por nuestra mente

Estamos creando todo desde que nos levantamos hasta que nos acostamos

No le echemos la culpa a nadie de lo que nos pasa
``nosotros lo creamos``

Pensar es CREAR.

Los pensamientos son cosas, energía programada que tiende a materializarse. Ellos determinan lo que se manifiesta en función de la claridad de nuestros propósitos y la  fe que tengamos en su logro.

Todo el universo, en su naturaleza esencial, es expresión de información y energía focalizada: voluntad creadora. La conversión de los deseos en realidad se logra a través de dos cualidades inherentes a la consciencia: la voluntad, que suministra energía, y el deseo que la focaliza.

Cualquier cosa en la que nos concentramos crecerá con fuerza en nuestra vida.
Cualquier cosa a la que dejamos de prestar atención se marchitará. Con mis reflexiones y experiencias, acerca de la naturaleza de DIOS y su relación con los seres humanos.

DIOS equivale posiblemente a lo que la ciencia llama VACÍO9, solo que consciente de sí, capaz de actividad “mental”, poseedor de voluntad y provisto de un “cuerpo” que es el substrato del universo en el que habitamos.

El amor por si mismo y todo lo que de Él emana es inmanente a su esencia propia personalidad, haciéndose UNO con ella, sin perder de vista quienes somos y usándola como instrumento de aprendizaje, es en consecuencia, señal de avance en nuestro camino hacia DIOS.

No tratemos de forzar nuestro desarrollo espiritual, crezcamos a nuestro ritmo, sin
hacernos violencia a nosotros mismos. Continuar evolucionando a partir de nuestro actual nivel de consciencia es nuestra única opción.

El Poder del Pensamiento


El pensamiento consciente o inconsciente, crea emociones. Sin representación mental no hay sentimientos. Se puede hablar entonces de senti-pensamientos. Las emociones son controlables a través del pensamiento. Si se controla lo que se piensa, se controla lo que se siente. La emoción es la resultante holográmica de la interacción de todas las fuerzas que se dan cita en uno.

Tenemos voluntad. Ella equivale a energía. Todo es consciencia porque todo está en la “mente” de DIOS, esa es la realidad esencial. Se puede decir también que todo en el universo es energía programada.

La materia puede ser explicada en términos de energía, la energía en términos de voluntad creadora, y la voluntad creadora en términos de consciencia que ES y PUEDE. La consciencia es el holón primario, sin ella nada existiría. Según los budistas no pueden existir solos, siempre implica mente y medios de expresión.
El universo es una red de información. Todo está interconectado. Todo está relacionado con todo.

Todo lo que percibimos como materia está compuesto de información y energía; por lo tanto puede ser afectado por el pensamiento que es información y la voluntad que es energía. Un símil que ayuda a entender esto es comparar el universo con un juego de realidad virtual en la mente de DIOS.

Nosotros, a través de nuestro pensamiento y usando nuestra voluntad, creamos realidades. Todo pensamiento claramente formulado, unido a la voluntad de realizarlo, TIENDE a convertirse en realidad. Entre mayor claridad mental y mayor Fe, mayor tendencia a materializarse.

Pensar es crear es una afirmación real, pues todo lo creado es fruto del pensamiento. Pensar incluye la voluntad creadora. El solo pensamiento no crea sin la intención de querer crear, sin querer hacerlo.

Libertad y determinismo existen en simultánea. Admiten grados. No somos totalmente libres ni estamos totalmente determinados. En el Universo existe jerarquía de información y poder. Tenemos ambas, no estamos privados de ellas.

Nuestro poder creador es potencialmente ilimitado, pero en nuestro actual estado de consciencia, no tenemos toda la información ni tenemos todo el poder, por lo tanto nuestro poder es restringido, pero sólo llevando muestras posibilidades al máximo conocemos nuestras limitaciones. El nivel de poder para transformar la realidad depende del nivel evolutivo del alma.

La oración puede ser efectiva. Todo es información y energía materializada. La oración como una forma de pensamiento energizado interviene la materia prima de la que todo está hecho. En función de la claridad de pensamiento y de la Fe, se puede modificar lo que consideramos la “realidad”. Una oración grupal puede ser más poderosa que una individual pues une poderes.

DIOS no es un poder personal que pueda ser utilizado como especie de mago que atiende los deseos humanos. DIOS es una consciencia amorosa e Impersonal Toda solicitud a Él es una solicitud a las leyes que rigen el universo, o faceta impersonal de DIOS.

No es vana. Es posible, que algunas instancias jerárquicas del Universo ayuden a lograr propósitos personales, pidiéndolo o sin pedirlo, con claridad mental y fe o sin ella, pero si se da, no creo que sea frecuente; entre más evolución, menos intervención personal. Igualmente si tenemos la claridad y la fe, no importa que confiemos en poderes distintos, el de DIOS, un santo, un talismán, etc.

Senti-pensamientos, palabra y obra... la trilogía. Los pensamientos son cosas que originan sentimientos, las palabras son poderosas porque dan forma a los pensamientos. Las obras son consecuencia de los pensamientos y las palabras, y retrotraen sobre ambos fortaleciéndolos o debilitándolos.

Podemos dentro de las limitaciones de nuestro nivel evolutivo, presionar la obtención de lo que queremos. Nos es posible elegir que experimentar, pensando lo que sea coherente con nuestras elecciones.

Podemos escoger la salud sobre la enfermedad, el bienestar económico sobre la pobreza, el amor sobre el odio, etc. negándonos a darle cabida a pensamientos que debiliten nuestra elección y reforzando la opción contraria.

En esto aplica la Ley de la Atracción. Si nuestros senti-pensamientos son claros y están acompañados de la voluntad de materializarlos, tenderán a convertirse en realidad.

No tenemos garantía alguna de que las cosas se realicen según nuestros deseos. Hay muchas fuerzas en el universo tales como las leyes fijadas por jerarquías evolutivas superiores en este momento a nosotros que no podemos aun quebrantar, los deseos de otros seres humanos, nuestros propios deseos inconscientes etc. que conspiran contra la efectividad 100% de nuestros decretos; pero debemos apostarle a ellos, en el sentido exploramos nuestros límites.

Hemos de dejar, no obstante, los resultados en manos de las fuerzas impersonales del Universo de las que formamos parte, confiando en que lo que suceda manifiesta la voluntad de Dios para nosotros.

Tanto si creemos que podemos, como si creemos que no, estamos en lo cierto porque las posibilidades e imposibilidades radican principalmente en nuestra mente, no en la realidad objetiva del mundo en el que vivimos.

Son opiniones sobre nosotros mismos, no realidades en si mismas, pero se convierten en ellas al conjuro de las decisiones que surgen de las creencias que tenemos sobre nuestro ser y las fronteras que las mismas nos trazan.


- Fuente: Libro "Kayros",2010  by Elizaberth Orozco

  

jueves, 7 de abril de 2011

El Gran Ciclo de la Vida...Comprende el secreto de las Estaciones y es como encuentras la Suerte en TU Vida…

La ciencia de la personalidad postula que la Astrología, la historia y la psicología están asociadas con tres ciclos: el zodíaco astrológico, la rotación de la Tierra alrededor del Sol (representada por las estaciones del año) y el camino típico de una vida humana. “El Gran Ciclo de la Vida” muestra como los doce signos del zodíaco, las estaciones del año y las etapas de la vida humana, desde la infancia a la vejez, siguen una trayectoria parecida.

En la ciencia de la personalidad, los doce signos astrológicos principales, comúnmente concebidos como símbolos de las clases de personalidad, son reemplazados por cuarenta y ocho períodos: doce cúspides y treinta y seis semanas. El resultado es un enfoque mucho más exhaustivo de las características personales.

Los Periodos Tipológicos


Formados por doce cúspides y treinta y seis semanas, son unidades de entre seis y nueve días de duración. La ciencia de la personalidad predice las características comunes de las personas nacidas entre estas fechas.

En otras palabras los individuos nacidos en un mismo período compartirán ciertos rasgos de carácter. Aunque estos rasgos no basten para representar a un individuo, son suficientes para comprender sus energías esenciales.

Los Cuadrantes


Las estaciones de año, la duración ideal de una vida humana, y los doce signos del zodíaco están divididos en cuatro cuadrantes que equivalen a los trescientos sesenta grados del círculo de la vida.

En una vida humana de ochenta y cuatro años, cada uno de estos cuadrantes representa un período de veintiún años; en el ciclo anual de la naturaleza, una estación; en la astrología, un grupo de tres signos, cuyo orden es invariablemente cardinal, fijo y mutable.



Además, cada uno de estos cuadrantes puede estar relacionado con el modo de percibir el mundo:

I.- Intuición
III.- Percepción
II.- Sentimiento
IV.- Pensamiento


Primavera
Verano
Otoño
Invierno
Cuadrante
I
II
III
IV
Edad
0-21
21-42
42-63
63-84
Signos
Aries
Tauro
Géminis
Cáncer
Leo
Virgo
Libra
Escorpión
Sagitario
Capricornio
Acuario
Piscis
Cambios
Creciente
Decadente
Decadente
Creciente
Manifestación
Objetiva
Objetiva
Subjetiva
Subjetiva

En consecuencia, cada uno de estos cuadrantes, ya sea que representen una estación, una vida de ochenta y cuatro años o un segmento de noventa grados del zodíaco, pueden evaluarse en términos de cambios, manifestaciones, orientaciones y modos de percepción.




Las Cuatro Estaciones


PRIMAVERA

21 de marzo – 21 de junio

Cuadrante
Primero
Edad Humana
0-21
Conceptos de las Cúspides
Renacimiento, Poder, Energía
Signos
Aries, Tauro y Géminis
Regentes
Marte, Venus, Mercurio
Elementos
Fuego, Tierra y Aire
Lemas
Soy, Tengo, Comunico
Facultad Dominante
Intuición

La astrología moderna ha fijado el comienzo del año astrológico en el 0° de Aries (21 de marzo). En este equinoccio de primavera, que simboliza el renacimiento, los días y las noches tienen la misma duración.

Es un período de resurgimiento a medida que la Tierra y el aire se calientan, el fuego del sol derrite el hielo y la nieve del invierno. La siembra de cereales y hortalizas comienza cuando las noches se acortan y ha desaparecido el peligro de las heladas. Aparecen las primeras flores que, junto con los pájaros recién nacidos y los animales que retornan de su emigración o despiertan de su hibernación, añaden belleza y vitalidad a este cuadrante del año.

Los Signos y Periodos Vitales


La primavera abarca tres signos astrológicos: Aries, el principal signo de Fuego, Tauro, el signo Fijo de Tierra y Géminis, el signo Mutable de Aire. En términos humanos, estos signos pueden compararse con la vida del individuo desde su nacimiento hasta los 21 años.

En este período activo del desarrollo humano, que abarca el nacimiento, la primera infancia, la niñez y la adolescencia, se producen muchos de los procesos de crecimiento, diferenciación y desarrollo que ocurren en el mundo natural durante la primavera.

En este primer cuadrante del Gran Ciclo de la Vida está regido por la facultad de la intuición y puede considerarse como un período de crecimiento que se manifiesta objetivamente y tiene una orientación inconsciente, es decir, que aunque el crecimiento objetivo se produce exteriormente en la naturaleza y en los seres humanos, el estado interior es altamente subjetivo.

El período de desarrollo humano comprendido entre 0 y 21 años también muestra una gran orientación subjetiva o personal. En gran medida, el niño ve el mundo como una prolongación de sí mismo, y su comprensión de la vida está salpicada de instituciones y de poderosos impulsos inconscientes.

La capacidad del niño para absorber y asimilar las impresiones del mundo exterior es asombrosa. En ocasiones, el joven está a merced de esas fuerzas poderosas y no actúa de una manera racional o consciente.

Su Personalidad


En general, los nacidos en la primavera manifiestan mucho entusiasmo por la vida. Tienen una energía prodigiosa para iniciar proyectos y una notable habilidad para sobrevivir o adaptarse.

Quienes pertenecen a estos signos gozan compartiendo lo que piensan, creen y producen y necesitan, en mucha mayor medida que los nativos de otros signos, que sus obras sean apreciadas y aprobadas.

Los nacidos en este período a menudo conservan un aire infantil durante toda la vida. La inocencia, a espontaneidad y la impulsividad son rasgos característicos de su personalidad.



VERANO

21 de Junio – 23 de Septiembre

Cuadrante
Segundo
Edad Humana
21-42
Conceptos de las Cúspides
Magia, Ambivalencia, Exteriorización
Signos
Cáncer, Leo, Virgo
Regentes
La Luna, el Sol, Mercurio
Elementos
Agua, Fuego, Tierra
Lemas
Siento, Creo, Sirvo
Facultad Dominante
Sentimiento

 En esta época mágica, los días son más largos y las noches más cortas que en cualquier otra estación del año. No obstante, a medida que el verano avanza, los días se acortan y las noches se alargan.

Es el período en el cual madura todo lo nacido en la primavera. Las temperaturas alcanzan sus cotas más altas y la mayoría de los animales sienten pereza por la tarde, cuando suele hacer demasiado calor para moverse.

Abundan las flores y los pimpollos de gran colorido, y la naturaleza hace gala de su plenitud y fertilidad. En este cuadrante, el ritmo de vida es más lento y sensual, pero tanto las dietas como la ropa tienden a ser más ligeras. En muchos aspectos de la vida es más fácil en el verano que en cualquier otra estación del año.

Los Signos y Periodos Vitales


El verano abarca tres signos astrológicos. Cáncer, el principal signo de agua; Leo, el signo fijo de fuego y Virgo, el signo mutable de tierra. En términos humanos, estos signos pueden compararse con la vida del individuo entre los 21 y los 42 años.

En este dinámico período de desarrollo humano, que se extiende desde la madurez incipiente hasta la plena madurez, se producen muchos de los mismos procesos de crecimiento, floración y productividad que tienen lugar en la naturaleza.

Este segundo cuadrante del Gran Ciclo de la Vida está regido por el sentimiento y puede considerarse un período decadente que se manifiesta de manera objetiva y tiene una orientación inconsciente, es decir, que aunque exteriormente la naturaleza y el ser humano sigan creciendo, lo harán de forma  más lenta. La orientación sigue siendo primordialmente subjetiva, como en la infancia.

Su Personalidad


En general los nacidos en el verano meditan más sus actos que los nacidos en primavera y, aunque entusiastas, son más críticos. Suelen invertir menos energía en iniciar proyectos que en llevarlos a buen término. Son a un tiempo introvertidos y extrovertidos, pero los sentimientos siempre desempeñan un papel fundamental en sus vidas.

Los nacidos en este período  sienten un fuerte impulso de ayudar a otros e involucrarse en sus asuntos y realizan un intercambio emotivo no sólo con las demás personas, sino también con el trabajo y el entorno.

En lugar de conceder la máxima importancia a la libertad y la independencia, los nacidos en este cuadrante están dispuestos a ayudar a los demás, y a dedicarles tiempo. Necesitan sentir que se los necesita.


OTOÑO

23 de septiembre – 21 de diciembre

Cuadrante
Tercero
Edad Humana
42-63
Conceptos de las Cúspides
Belleza, Drama y Crítica, Revolución
Signos
Libra, Escorpión, Sagitario
Regentes
Venus, Plutón, Júpiter
Elementos
Aire, Agua, Fuego
Lemas
Equilibro, Controlo, Filosofo
Facultad Dominante
Percepción



En esta época de cosecha, los días y las noches vuelven a tener la misma duración. No obstante, a medida que avanza el otoño los días se acortan y las noches se alargan. El otoño es el tercer cuadrante, o segmento de 90 grados, del ciclo anual, y se extiende desde el equinoccio de otoño hasta el solsticio de invierno.

Es tradicionalmente en otoño cuando se hace la última recolección de los frutos del verano; después, gran parte de la tierra se cubre de hojas y pajote hasta finales del invierno. Comienza entonces la descomposición de las plantas, que enriquece el suelo.

A medida que hay menos horas de sol, las temperaturas comienzan a bajar y la escarcha de las mañanas es indicio del fío de las noches. Algunos animales inician su hibernación, mientras que otros emigran hacia climas cálidos. Los árboles de hojas perecederas cambian de color en una fulgurante gama de tonos, y el frío del aire se torna cortante.

En este cuadrante, el ritmo de vida es más rápido y está más marcado por el sentido de la supervivencia; tanto animales como humanos prefieren entonces las dietas suculentas de alto contenido energético. Los alimentos ya no abundan tanto y la vida se hace más difícil otra vez.

Los Signos y Periodos Vitales


El otoño abarca tres signos astrológicos: Libra, el signo cardinal de aire; Escorpio, el signo fijo de agua; y Sagitario, el signo mutable de fuego. Estos signos pueden equipararse con el período comprendido entre los 42 y 63 años de un individuo.

En esta etapa de gran desarrollo humano, que se extiende desde el comienzo hasta finales de la edad madura, se manifiestan algunos de los efectos del otoño en la naturaleza: maduración, disminución de movimientos, conservación de energías y una mayor preocupación por la supervivencia.

El tercer cuadrante del Gran Ciclo de la Vida está regido por la percepción, y puede verse como un período decadente que se manifiesta subjetivamente y tiene una orientación consciente, es decir, que la actividad subjetiva, soterrada e interior ha sustituido al crecimiento exterior tanto en la naturaleza como en el ser humano.

Astrológicamente, esto guarda relación con el hecho de que los signos Libra, Escorpio y Sagitario están regidos por Venus, Plutón y Júpiter, y que los dos últimos son planetas lejanos, “universales”. Por otra parte Venus es un planeta “personal” que tiene fuertes influencias en la sociedad y en la sensualidad.

A diferencia de lo que ocurre en el período comprendido entre el nacimiento y la madurez, en esta fase el adulto se concentra más en lo social que en lo personal.  La objetividad, la crítica, el pensamiento y la conciencia caracterizan a este período realista.

Su Personalidad


En general los nacidos en otoño dan muestras de habilidad para controlar su entorno y manifiestan mayor necesidad de hacerlo que los nacidos en otras épocas. Rara vez muestran tanto entusiasmo como los nacidos en primavera y verano, y son además más selectivos y críticos que éstos.

Más que emprender o impulsar proyectos nuevos, su principal objetivo es llevar a buen término los que ya han iniciado. En algunos sentidos, los nacidos en otoño son más introvertidos y reflexivos que los nacidos en primavera y verano.

A pesar de que controlan muy bien sus sentimientos, deben expresar con mayor madurez y plenitud  sus necesidades sociales. En este periodo cobran vital importancia las amistades, las actividades de grupo o comunales y los trabajos que contribuyen al desarrollo de la sociedad, así como la necesidad de tener relaciones serias y gratificantes.

INVIERNO

21 de Diciembre – 21 de Marzo

Cuadrante
Cuarto
Edad Humana
63-84
Conceptos de las Cúspides
Profecía, Misterio e Imaginación, Sensibilidad
Signos
Capricornio, Acuario, Piscis
Regentes
Saturno, Urano, Neptuno
Elementos
Tierra, Aire, Agua
Lemas
Domino, Universalizo, Creo
Facultad Dominante
Pensamiento

El invierno es, por tradición, el período en el que el agua de las lagunas y los ríos se congela, nieva, se atenúan los sonidos de la naturaleza y la tierra duerme bajo un manto blanco. Los árboles extienden sus ramas desnudas hacia un cielo gris, iluminado sólo durante unas pocas horas diarias por un sol que apenas se eleva sobre el horizonte.

La tierra sólo está muerta en apariencia, pues en sus profundidades hay fuerzas poderosas empeñadas en llevar a cabo una metamorfosis cuyos resultados podrán apreciarse en primavera. De hecho, nada muere en ella, sino que adquiere otro estado, y se produce una sensación de espera, de expectativa.

Los Signos y Periodos Vitales


El invierno comprende tres signos astrológicos: Capricornio, el cardinal de tierra; Acuario, el fijo de aire; y Piscis, el mutable de agua. En términos humanos, estos tres signos corresponderían al individuo de entre 63 y84 años.

Este período espiritual de desarrollo humano que abarca desde la madurez hasta la muerte tiene muchos de los aspectos que caracterizan al invierno: la quietud, la interiorización de las experiencias y la disminución de las demandas instintivas.

Este cuarto cuadrante del Gran Ciclo de la Vida está regido por el pensamiento, y puede considerarse un período decadente que se manifiesta subjetivamente y tiene una orientación consciente. Aunque el crecimiento exterior de la naturaleza y del ser humano ha sido sustituido por completo por la subjetividad y la actividad interior, están ya gestándose los cambios objetivos.

En el caso de los humanos, el pensamiento se traslada del exterior al interior, de modo que se pone mayor énfasis en las ideas, la religión, la filosofía, la espiritualidad y los problemas universales.

Astrológicamente esto se relaciona con el hecho de que Capricornio, Acuario y Piscis están regidos por Saturno, Urano y Neptuno, que son planetas “lejanos” de mucho peso. Estos cuerpos astrales son grandes, están alejados de la tierra y tardan uno 28, 84 y 185 años respectivamente en dar vuelta al zodíaco.

Su Personalidad


En términos generales, los nacidos en invierno se preocupan más por un esquema global. Pueden ser personas dominantes que se conducen con seguridad dentro de su entorno, pero que a menudo dan muestras de poseer un mayor grado de flexibilidad, sensibilidad, aceptación y espiritualidad que los nacidos en los demás períodos del año.

Aunque suelen ser tranquilos, son capaces de expresar una asombrosa vitalidad a través de sus pensamientos, sus ideales y su trabajo. Se distinguen particularmente por tener una imaginación activa y una vida fantasiosa.

Los que más éxito alcanzan pueden tener la objetividad de esas visiones y acaso convertirlas en una fuente de creatividad, en lugar de transformarse en víctimas de ellas. La lealtad de los nacidos en invierno no está dirigida hacia la sociedad o los intereses personales, sino al mundo de las ideas.

A las personas de este período les preocupa menos el estado actual del mundo que aquel que podría o debería tener. En este tipo de personalidad puede manifestarse un espíritu reformista; de hecho, es muy corriente que estos individuos se interesen por cuestiones relacionadas con la política y la justicia social.



lunes, 4 de abril de 2011

Significado de KAYROS


Kayros es un término derivado originalmente del griego, que significa "el tiempo de Dios", contrario al tiempo del hombre, cronológico, efímero y finito, que es regido por el marcar del reloj, el paso de los minutos, días, meses, años. El tiempo de Dios es ilimitado, eterno y está regido por la soberanía absoluta de Dios.

El tiempo de Dios, según las Sagradas Escrituras, abarca momentos especiales y únicos de intervención divina en la esfera de lo humano. Jesús se refirió varias veces a este tiempo de Dios, al decir: "Todavía no ha llegado mi hora" Juan 2:4.

"Para Ustedes cualquier tiempo es bueno, pero el tiempo mío aún no ha llegado.", "Entonces quisieron arrestarlo, pero nadie le echo mano porque aún no había llegado su hora" (Juan. 7:6, 8, 30, 8:20), "Ha llegado la hora de que el Hijo del hombre sea glorificado" (Juan 12:23, 13:1).

Podemos observar otras instancias de estas intervenciones divinas:

·           Es una hora en que Dios ofrece: salvación, ayuda especial, bendición, sanidad, juicio, vida, muerte. (Juan. 17:1-4)
·           Es un tiempo corto en el que ocurren sucesos significativos.
·           Es una oportunidad divina que lleva implícita un peligro
·           Es una encrucijada, una hora crítica, donde la persona debe decidir.
·           Es un reto ético y de responsabilidad donde nuestra voluntad, palabras y acciones son puestas a prueba.
·           Es el cumplimiento de lo profético (Lm 2:17)
·           Es un encuentro definido por Dios después del cual nunca se es igual (Jacob y el ángel)

Dios como soberano Señor, interviene en el tiempo del hombre para realizar sus planes, cumplir sus promesas y consumar sus objetivos. No nos fue dado a los seres humanos conocer el futuro, pues solo él sabe el cumplimiento de los tiempos, las épocas y lo por venir (Hechos 1:7).

En el calendario de Dios, sus planes se cumplen "a su debido tiempo " (Tit 1:3), no de modo improvisto, ni al azar, como muchos suelen creer. No sabemos hasta donde se hace nuestra voluntad y en qué momento se hace la de Dios tanto que no comprendemos.

No solo en lo bueno, sino en lo aparentemente malo juzgamos cuando entramos en ampliar nuestra concepción del tiempo dejamos de ver podemos ver con PROPOSITO los acontecimientos de nuestra vida.

En el tiempo señalado, dentro del plazo establecido desde antes de la fundación del mundo, suceden las cosas.