La ciencia de la personalidad postula que la Astrología, la historia y la psicología están asociadas con tres ciclos: el zodíaco astrológico, la rotación de la Tierra alrededor del Sol (representada por las estaciones del año) y el camino típico de una vida humana. “El Gran Ciclo de la Vida” muestra como los doce signos del zodíaco, las estaciones del año y las etapas de la vida humana, desde la infancia a la vejez, siguen una trayectoria parecida.
En la ciencia de la personalidad, los doce signos astrológicos principales, comúnmente concebidos como símbolos de las clases de personalidad, son reemplazados por cuarenta y ocho períodos: doce cúspides y treinta y seis semanas. El resultado es un enfoque mucho más exhaustivo de las características personales.
Los Periodos Tipológicos
Formados por doce cúspides y treinta y seis semanas, son unidades de entre seis y nueve días de duración. La ciencia de la personalidad predice las características comunes de las personas nacidas entre estas fechas.
En otras palabras los individuos nacidos en un mismo período compartirán ciertos rasgos de carácter. Aunque estos rasgos no basten para representar a un individuo, son suficientes para comprender sus energías esenciales.
Los Cuadrantes
Las estaciones de año, la duración ideal de una vida humana, y los doce signos del zodíaco están divididos en cuatro cuadrantes que equivalen a los trescientos sesenta grados del círculo de la vida.
En una vida humana de ochenta y cuatro años, cada uno de estos cuadrantes representa un período de veintiún años; en el ciclo anual de la naturaleza, una estación; en la astrología, un grupo de tres signos, cuyo orden es invariablemente cardinal, fijo y mutable.
Además, cada uno de estos cuadrantes puede estar relacionado con el modo de percibir el mundo:
| I.- Intuición | III.- Percepción |
| II.- Sentimiento | IV.- Pensamiento |
| | Primavera | Verano | Otoño | Invierno |
| Cuadrante | I | II | III | IV |
| Edad | 0-21 | 21-42 | 42-63 | 63-84 |
| Signos | Aries Tauro Géminis | Cáncer Leo Virgo | Libra Escorpión Sagitario | Capricornio Acuario Piscis |
| Cambios | Creciente | Decadente | Decadente | Creciente |
| Manifestación | Objetiva | Objetiva | Subjetiva | Subjetiva |
En consecuencia, cada uno de estos cuadrantes, ya sea que representen una estación, una vida de ochenta y cuatro años o un segmento de noventa grados del zodíaco, pueden evaluarse en términos de cambios, manifestaciones, orientaciones y modos de percepción.
Las Cuatro Estaciones
PRIMAVERA
21 de marzo – 21 de junio
| Cuadrante | Primero |
| Edad Humana | 0-21 |
| Conceptos de las Cúspides | Renacimiento, Poder, Energía |
| Signos | Aries, Tauro y Géminis |
| Regentes | Marte, Venus, Mercurio |
| Elementos | Fuego, Tierra y Aire |
| Lemas | Soy, Tengo, Comunico |
| Facultad Dominante | Intuición |
La astrología moderna ha fijado el comienzo del año astrológico en el 0° de Aries (21 de marzo). En este equinoccio de primavera, que simboliza el renacimiento, los días y las noches tienen la misma duración.
Es un período de resurgimiento a medida que la Tierra y el aire se calientan, el fuego del sol derrite el hielo y la nieve del invierno. La siembra de cereales y hortalizas comienza cuando las noches se acortan y ha desaparecido el peligro de las heladas. Aparecen las primeras flores que, junto con los pájaros recién nacidos y los animales que retornan de su emigración o despiertan de su hibernación, añaden belleza y vitalidad a este cuadrante del año.
Los Signos y Periodos Vitales
La primavera abarca tres signos astrológicos: Aries, el principal signo de Fuego, Tauro, el signo Fijo de Tierra y Géminis, el signo Mutable de Aire. En términos humanos, estos signos pueden compararse con la vida del individuo desde su nacimiento hasta los 21 años.
En este período activo del desarrollo humano, que abarca el nacimiento, la primera infancia, la niñez y la adolescencia, se producen muchos de los procesos de crecimiento, diferenciación y desarrollo que ocurren en el mundo natural durante la primavera.
En este primer cuadrante del Gran Ciclo de la Vida está regido por la facultad de la intuición y puede considerarse como un período de crecimiento que se manifiesta objetivamente y tiene una orientación inconsciente, es decir, que aunque el crecimiento objetivo se produce exteriormente en la naturaleza y en los seres humanos, el estado interior es altamente subjetivo.
El período de desarrollo humano comprendido entre 0 y 21 años también muestra una gran orientación subjetiva o personal. En gran medida, el niño ve el mundo como una prolongación de sí mismo, y su comprensión de la vida está salpicada de instituciones y de poderosos impulsos inconscientes.
La capacidad del niño para absorber y asimilar las impresiones del mundo exterior es asombrosa. En ocasiones, el joven está a merced de esas fuerzas poderosas y no actúa de una manera racional o consciente.
Su Personalidad
En general, los nacidos en la primavera manifiestan mucho entusiasmo por la vida. Tienen una energía prodigiosa para iniciar proyectos y una notable habilidad para sobrevivir o adaptarse.
Quienes pertenecen a estos signos gozan compartiendo lo que piensan, creen y producen y necesitan, en mucha mayor medida que los nativos de otros signos, que sus obras sean apreciadas y aprobadas.
Los nacidos en este período a menudo conservan un aire infantil durante toda la vida. La inocencia, a espontaneidad y la impulsividad son rasgos característicos de su personalidad.
VERANO
21 de Junio – 23 de Septiembre
| Cuadrante | Segundo |
| Edad Humana | 21-42 |
| Conceptos de las Cúspides | Magia, Ambivalencia, Exteriorización |
| Signos | Cáncer, Leo, Virgo |
| Regentes | La Luna, el Sol, Mercurio |
| Elementos | Agua, Fuego, Tierra |
| Lemas | Siento, Creo, Sirvo |
| Facultad Dominante | Sentimiento |
Es el período en el cual madura todo lo nacido en la primavera. Las temperaturas alcanzan sus cotas más altas y la mayoría de los animales sienten pereza por la tarde, cuando suele hacer demasiado calor para moverse.
Abundan las flores y los pimpollos de gran colorido, y la naturaleza hace gala de su plenitud y fertilidad. En este cuadrante, el ritmo de vida es más lento y sensual, pero tanto las dietas como la ropa tienden a ser más ligeras. En muchos aspectos de la vida es más fácil en el verano que en cualquier otra estación del año.
Los Signos y Periodos Vitales
El verano abarca tres signos astrológicos. Cáncer, el principal signo de agua; Leo, el signo fijo de fuego y Virgo, el signo mutable de tierra. En términos humanos, estos signos pueden compararse con la vida del individuo entre los 21 y los 42 años.
En este dinámico período de desarrollo humano, que se extiende desde la madurez incipiente hasta la plena madurez, se producen muchos de los mismos procesos de crecimiento, floración y productividad que tienen lugar en la naturaleza.
Este segundo cuadrante del Gran Ciclo de la Vida está regido por el sentimiento y puede considerarse un período decadente que se manifiesta de manera objetiva y tiene una orientación inconsciente, es decir, que aunque exteriormente la naturaleza y el ser humano sigan creciendo, lo harán de forma más lenta. La orientación sigue siendo primordialmente subjetiva, como en la infancia.
Su Personalidad
En general los nacidos en el verano meditan más sus actos que los nacidos en primavera y, aunque entusiastas, son más críticos. Suelen invertir menos energía en iniciar proyectos que en llevarlos a buen término. Son a un tiempo introvertidos y extrovertidos, pero los sentimientos siempre desempeñan un papel fundamental en sus vidas.
Los nacidos en este período sienten un fuerte impulso de ayudar a otros e involucrarse en sus asuntos y realizan un intercambio emotivo no sólo con las demás personas, sino también con el trabajo y el entorno.
En lugar de conceder la máxima importancia a la libertad y la independencia, los nacidos en este cuadrante están dispuestos a ayudar a los demás, y a dedicarles tiempo. Necesitan sentir que se los necesita.
OTOÑO
23 de septiembre – 21 de diciembre
| Cuadrante | Tercero |
| Edad Humana | 42-63 |
| Conceptos de las Cúspides | Belleza, Drama y Crítica, Revolución |
| Signos | Libra, Escorpión, Sagitario |
| Regentes | Venus, Plutón, Júpiter |
| Elementos | Aire, Agua, Fuego |
| Lemas | Equilibro, Controlo, Filosofo |
| Facultad Dominante | Percepción |
En esta época de cosecha, los días y las noches vuelven a tener la misma duración. No obstante, a medida que avanza el otoño los días se acortan y las noches se alargan. El otoño es el tercer cuadrante, o segmento de 90 grados, del ciclo anual, y se extiende desde el equinoccio de otoño hasta el solsticio de invierno.
Es tradicionalmente en otoño cuando se hace la última recolección de los frutos del verano; después, gran parte de la tierra se cubre de hojas y pajote hasta finales del invierno. Comienza entonces la descomposición de las plantas, que enriquece el suelo.
A medida que hay menos horas de sol, las temperaturas comienzan a bajar y la escarcha de las mañanas es indicio del fío de las noches. Algunos animales inician su hibernación, mientras que otros emigran hacia climas cálidos. Los árboles de hojas perecederas cambian de color en una fulgurante gama de tonos, y el frío del aire se torna cortante.
En este cuadrante, el ritmo de vida es más rápido y está más marcado por el sentido de la supervivencia; tanto animales como humanos prefieren entonces las dietas suculentas de alto contenido energético. Los alimentos ya no abundan tanto y la vida se hace más difícil otra vez.
Los Signos y Periodos Vitales
El otoño abarca tres signos astrológicos: Libra, el signo cardinal de aire; Escorpio, el signo fijo de agua; y Sagitario, el signo mutable de fuego. Estos signos pueden equipararse con el período comprendido entre los 42 y 63 años de un individuo.
En esta etapa de gran desarrollo humano, que se extiende desde el comienzo hasta finales de la edad madura, se manifiestan algunos de los efectos del otoño en la naturaleza: maduración, disminución de movimientos, conservación de energías y una mayor preocupación por la supervivencia.
El tercer cuadrante del Gran Ciclo de la Vida está regido por la percepción, y puede verse como un período decadente que se manifiesta subjetivamente y tiene una orientación consciente, es decir, que la actividad subjetiva, soterrada e interior ha sustituido al crecimiento exterior tanto en la naturaleza como en el ser humano.
Astrológicamente, esto guarda relación con el hecho de que los signos Libra, Escorpio y Sagitario están regidos por Venus, Plutón y Júpiter, y que los dos últimos son planetas lejanos, “universales”. Por otra parte Venus es un planeta “personal” que tiene fuertes influencias en la sociedad y en la sensualidad.
A diferencia de lo que ocurre en el período comprendido entre el nacimiento y la madurez, en esta fase el adulto se concentra más en lo social que en lo personal. La objetividad, la crítica, el pensamiento y la conciencia caracterizan a este período realista.
Su Personalidad
En general los nacidos en otoño dan muestras de habilidad para controlar su entorno y manifiestan mayor necesidad de hacerlo que los nacidos en otras épocas. Rara vez muestran tanto entusiasmo como los nacidos en primavera y verano, y son además más selectivos y críticos que éstos.
Más que emprender o impulsar proyectos nuevos, su principal objetivo es llevar a buen término los que ya han iniciado. En algunos sentidos, los nacidos en otoño son más introvertidos y reflexivos que los nacidos en primavera y verano.
A pesar de que controlan muy bien sus sentimientos, deben expresar con mayor madurez y plenitud sus necesidades sociales. En este periodo cobran vital importancia las amistades, las actividades de grupo o comunales y los trabajos que contribuyen al desarrollo de la sociedad, así como la necesidad de tener relaciones serias y gratificantes.
INVIERNO
21 de Diciembre – 21 de Marzo
| Cuadrante | Cuarto |
| Edad Humana | 63-84 |
| Conceptos de las Cúspides | Profecía, Misterio e Imaginación, Sensibilidad |
| Signos | Capricornio, Acuario, Piscis |
| Regentes | Saturno, Urano, Neptuno |
| Elementos | Tierra, Aire, Agua |
| Lemas | Domino, Universalizo, Creo |
| Facultad Dominante | Pensamiento |
El invierno es, por tradición, el período en el que el agua de las lagunas y los ríos se congela, nieva, se atenúan los sonidos de la naturaleza y la tierra duerme bajo un manto blanco. Los árboles extienden sus ramas desnudas hacia un cielo gris, iluminado sólo durante unas pocas horas diarias por un sol que apenas se eleva sobre el horizonte.
La tierra sólo está muerta en apariencia, pues en sus profundidades hay fuerzas poderosas empeñadas en llevar a cabo una metamorfosis cuyos resultados podrán apreciarse en primavera. De hecho, nada muere en ella, sino que adquiere otro estado, y se produce una sensación de espera, de expectativa.
Los Signos y Periodos Vitales
El invierno comprende tres signos astrológicos: Capricornio, el cardinal de tierra; Acuario, el fijo de aire; y Piscis, el mutable de agua. En términos humanos, estos tres signos corresponderían al individuo de entre 63 y84 años.
Este período espiritual de desarrollo humano que abarca desde la madurez hasta la muerte tiene muchos de los aspectos que caracterizan al invierno: la quietud, la interiorización de las experiencias y la disminución de las demandas instintivas.
Este cuarto cuadrante del Gran Ciclo de la Vida está regido por el pensamiento, y puede considerarse un período decadente que se manifiesta subjetivamente y tiene una orientación consciente. Aunque el crecimiento exterior de la naturaleza y del ser humano ha sido sustituido por completo por la subjetividad y la actividad interior, están ya gestándose los cambios objetivos.
En el caso de los humanos, el pensamiento se traslada del exterior al interior, de modo que se pone mayor énfasis en las ideas, la religión, la filosofía, la espiritualidad y los problemas universales.
Astrológicamente esto se relaciona con el hecho de que Capricornio, Acuario y Piscis están regidos por Saturno, Urano y Neptuno, que son planetas “lejanos” de mucho peso. Estos cuerpos astrales son grandes, están alejados de la tierra y tardan uno 28, 84 y 185 años respectivamente en dar vuelta al zodíaco.
Su Personalidad
En términos generales, los nacidos en invierno se preocupan más por un esquema global. Pueden ser personas dominantes que se conducen con seguridad dentro de su entorno, pero que a menudo dan muestras de poseer un mayor grado de flexibilidad, sensibilidad, aceptación y espiritualidad que los nacidos en los demás períodos del año.
Aunque suelen ser tranquilos, son capaces de expresar una asombrosa vitalidad a través de sus pensamientos, sus ideales y su trabajo. Se distinguen particularmente por tener una imaginación activa y una vida fantasiosa.
Los que más éxito alcanzan pueden tener la objetividad de esas visiones y acaso convertirlas en una fuente de creatividad, en lugar de transformarse en víctimas de ellas. La lealtad de los nacidos en invierno no está dirigida hacia la sociedad o los intereses personales, sino al mundo de las ideas.
A las personas de este período les preocupa menos el estado actual del mundo que aquel que podría o debería tener. En este tipo de personalidad puede manifestarse un espíritu reformista; de hecho, es muy corriente que estos individuos se interesen por cuestiones relacionadas con la política y la justicia social.




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