Así como el campesino trabaja la tierra y la siembra confiando en lo que todavía no se ve, así también nosotros nos convocamos a un KAYROS, conscientes de la tensión de querer ver "donde no se ve". Así, “Nuestro Kayros” pretende ser un espacio de producción teológica "apasionadamente creyente... precisamente porque lee con los ojos "de la Fe".
Nuestro Kayros lee con los ojos, escucha con los oídos, siente con la piel y el sabor de lo humano el mensaje del Dios de la Vida. Es un espacio capaz de percibir la vida allí donde sobresale la muerte. No trata solo de identificar, denunciar y condenar la injusticia; busca “abrir los ojos de los ciegos” (Isaías 42:7) y hacer germinar semillas de vida y esperanza.
Es una mirada que busca ser sabia y profética.
· Sabia, para no perder de vista todo lo que nos hace ser quienes somos; y por eso, capaz de mantener viva la memoria en medio de la transformación de las tradiciones.
· Profética porque siente la urgencia de reconocer cuándo las brasas se van convirtiendo en cenizas y qué se hace necesario para re-encender el fuego. Un tiempo para denunciar con ardor las injusticias y para negarse a caer en los desalientos que enfrían el aire que respiramos. Un tiempo de renovar la llama de las convicciones más profundas sobre la tierra que habitamos y el futuro que nos merecemos.
Para poder ser nuestro aspira a ser un “espacio” de acogida y de referencia para los sueños y esperanzas postergadas de tantos y de tantas. Y se transforma en Kayros cuando al “desplegar las sogas de la tienda” (Isaías 54:2-3) para que haya lugar para todos los que quieran entrar.
Nuestro, además, porque no es un espacio al que se nos invita a entrar simplemente y quedarse pasivamente. Es nuestro porque pretende involucrarnos activamente, es un “lugar” a construir.
Un lugar donde todos somos actores pero que no se conforman con actuar un libreto escrito por otros, es decir, no a la manera de las telenovelas.
Nuestro, también, porque con el aporte de cada uno, y desde las diferencias reconocidas como riqueza, resaltamos la igualdad. Así, asumimos el espacio como un “lugar” apropiado para que la vida, en toda su diversidad, pueda crecer y desarrollarse.
Dicho con las palabras que describen la misión del “Siervo de Yavé” (Isaías 42), un grupo de personas que se autocomprende como una resistencia empeñada en no quebrar la caña cascada, ni apagar la mecha que todavía arde (Isaías 42:3).
En definitiva, quiere ser, en medio de este tiempo de transición, un proceso para preservar la memoria, la identidad y el horizonte de sentido en continuidad narrativa con la sabiduría de nuestros pueblos.
Nuestro Kayros, tal es el tiempo que queremos vivir:
· Un tiempo propicio para valorar toda semilla por pequeña que sea y animarse a sembrar en la oscuridad de un amanecer que tarda en llegar.
· Un tiempo de encuentro para mantener encendido el rescoldo y avivar los antiguos fuegos.
· Un tiempo de amistad con el Dios de Jesús para construir un mundo donde quepan muchos mundos y no se niegue a nadie la creatividad para vivir y proyectarse que surge de la diversidad.
Aprovechando bien el tiempo, dice en Efesios 5:16. Pero ¿ qué es el tiempo?. La vida se compone de tiempo y de momentos. Yo soy una persona que no me gusta perder el tiempo, pero muchas veces y de manera inevitable se te escapa de las manos. El tiempo es un bien, que se puede invertir o gastar. Pero no puede guardarse; debe ser empleado.
Cuando hablamos de ”tiempo” en griego encontramos dos palabras: Cronos y Kayros. El tiempo secuencial y cronológico deriva de cronos. Es el tiempo humano, vital. El tiempo de Dios es Kayros y significa momento oportuno. El tiene un tiempo para cada cosa. Jesucristo era consciente de que había un calendario divino que controlaba los hechos de su vida (Juan 7:6; 12:23,27; 13:1; 17:1).
El tiempo oportuno de Dios. Sí, he podido comprobar en mi vida que las cosas no ocurren cuando nosotros queremos, Dios tiene el momento perfecto, oportuno y a veces es, cuando menos lo esperas.
No se puede planear, pero si debemos estar en comunión con Dios, para saber aprovecharlo y apreciarlo. Por eso le pido a Dios sabiduría para discernir los tiempos como dice en Eclesiastés 8:5. Y la paciencia para esperar el tiempo perfecto de Dios; porque “En Sus manos están mis tiempos”. Salmo 31:15
El tiempo de Dios es el mismo tiempo de la vida eterna, para Dios mil son un ayer que pasó. saber vivir y convivir en el Kayros y en el Kronos, ya es de una vida en el Espíritu, vivir en el Kayros es hacer de toda la vida una vida en completa alabanza a Dios.
Cuando no suceden cosas que estamos pidiendo, es porque no suceden cuando nosotros queremos o sea en nuestro tiempo cronológico sino en el Kayros, o sea cuando Dios quiera, en otras palabras es hacer la voluntad de Dios, como nos cuesta hacer la voluntad del Padre, y hay que recordar que no se mueve una hoja de un árbol sino es por la voluntad de Dios.
Hay tres tipos de tiempo en el idioma griego, y son:
1. “Kronos”: el tiempo establecido para vivir.
2. “Kayros”: El tiempo específico de Dios para llevar a cabo algo; oportunidad de Dios.
3. “Pleroma”: es cuando Dios lo lleva a cabo.
¿Por qué no se ha dado la oportunidad de que Dios comience algo nuevo en su vida?...
No vivir recordando el pasado. No traer a la memoria las cosas que pertenecen al pasado. Hagamos todo lo posible por enfocarnos en el futuro y no en el pasado. “no os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas”. Isaías 43:18.
Entresacar lo bueno de lo malo que haya pasado
¿Cuál es la promesa si haces esto? ¡DIOS HARA ALGO NUEVO!. Literalmente significa periodo de tiempo importante, en el sentido bíblico puede dar sentido al aquí y ahora, la acción de la presencia de la fuerza divina, es el presente permanente donde actúa Dios.
Para Proclo (filosofo griego) y para ciertos pitagóricos Kayros es el primer Dios y la primera causa.
· En el tiempo favorable te escuché y en el día de salvación te ayudé. Mirad ahora el momento favorable; mirad ahora el día de salvación. II Corintios 6:2
· Portaos prudentemente con los de fuera, aprovechando bien el tiempo presente. Colosenses 4:5
· Estad atentos y vigilad, porque ignoráis cuándo será el momento. Marcos 13,33
Dios pone sus intervenciones especiales, que confieren a determinados tiempos un valor salvífico del todo particular. Son precisamente los "Kayros", los momentos de Dios, que el hombre ha de discernir y por los cuales se debe dejar interpelar.
Es el momento adecuado, el momento oportuno
Para algunos estar en Kayros o tener Kayros, momentos especiales, es tener suerte. Si asociamos suerte con lo que tiene que ver con azar sería una gran equivocación. Ahora bien, si los momentos especiales que nos tocan vivir tienen que ver con la vibración en la que estamos, con lo que atraemos, eso sí que podemos llamarlo suerte.
Y estar en Kayros tiene que ver con saber qué es lo que estamos “llamando” y estar preparado para vivir plenamente esas situaciones que se nos presentan.
Tu éxito es la consciencia de tu Kayros
Seguro te ha sucedido que hay cosas que habías escuchado, que ya las sabías y sin embargo, hasta que no te llegó el momento, estas cosas no operaron para ti.
Recuerdo haber leído libros que en su momento no me gustaron, pero en otra etapa de mi vida, en otro momento, me resultaron fantásticos. ¿El libro cambió? ¿Ahora si era bueno? ¿O es que yo estoy ahora en un buen momento?
Por eso, las cosas importantes hay que estarlas diciendo, haciendo, viviendo, constantemente. Una y otra vez. Nunca sabremos si quienes nos importan están en su mejor momento para comprenderlas.
Constantemente nos está llegando mucha información, nos están sucediendo muchas cosas, nos tocan oportunidades. Ahora bien, ¿Porqué unos las agarran y otros no? ¿Unos las aprovechan y otras no? ¿Tendrá que ver con el Kayros de cada quien? Quiero alertar que no hay que dejar al Kayros, como algo tan místico, algo que sucede y que depende del destino cuando te llega.


Hola soy Alejandro Urtiz y este conocimiento me ha enseñado el valor del tiempo y cuanto valgo realmente en este mundo terrenal y cuan preparado estoy para el tiempo de dios
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